Poemario deportivo
Índice
1era. Parte 15 ------------ 15 poemas
2da. Parte 30------------- 0 3 poemas
3era. Parte Ventaja------- 0 4 poemas
4ta. Parte Tie Brake------ Prolongado
5ta. Parte Match Point---- 1 poema
Mis comienzos en el tenis : Una bola de tenis, gira en el espacio del tiempo.
Era color marrón, que había sido blanca. La trajo mi hermano mayor a Lares desde Río Piedras. Fue una gran alegría, porque era distinta a las demás bolas. Ese fue mi primer vínculo con la raqueta y la bola aterciopelada. Aunque yo lo jugaba con la palma de la mano a los ocho años. Después cuando tomaba mis créditos de maestría en literatura en la U. P. R., me sentaba a estudiar en los palcos de las viejas canchas de tenis, detrás de la residencia de señoritas. Allí prendió de nuevo mi entusiasmo tenístico en aquellas tardes de calor y fervor. Entonces compré una raqueta de madera y un cilindro de bolas. Con mucho esfuerzo y dedicación aprendí este apasionado deporte: era la década del sesenta. Hoy ya retirado estoy más en la cancha que en mi casa, según dice mi esposa. He escrito un poemario sobre el tenis, titulado: Pasión del Tenis y un libro de cuentos cuyos temas se desarrollan en el ámbito del tenis.
martes, 20 de marzo de 2012
martes, 13 de marzo de 2012
La fuente mágica
Oh Barcelona, Barcelona!
Junto al clásico mar mediterráneo.
Tu fontana de cristales y perlas,
que se desgrana
en pedrerías de colores.
Salomé de las ninfas
danza con cadencias y velos
mojada de mágica música
y encendidos celos.
Gaudí desde el cielo,
en eterna vigilia,
convierte tus aguas
en la imagen de la Sagrada Familia.
Junto al clásico mar mediterráneo.
Tu fontana de cristales y perlas,
que se desgrana
en pedrerías de colores.
Salomé de las ninfas
danza con cadencias y velos
mojada de mágica música
y encendidos celos.
Gaudí desde el cielo,
en eterna vigilia,
convierte tus aguas
en la imagen de la Sagrada Familia.
Flauta travesera
Reclinada sobre el punto de incidencia,
sostenida por el aura del horizonte y del mar.
flotante y longitudinal :
como una estatuilla desnuda,
con puntos de destellos broncíneos,
que se apagan y se encienden
en la luz de la noche.
Delicada música oscila.
El hombre mítico sopla en tu oído,
un aire cadencioso de flauta dorada;
de cálido escozor,
de irrigante armonía.
Un bajorrelieve de alcores
mueven su ímpetu de crisálidas
acariciadas por las tibias
aguas del suave mar.
sostenida por el aura del horizonte y del mar.
flotante y longitudinal :
como una estatuilla desnuda,
con puntos de destellos broncíneos,
que se apagan y se encienden
en la luz de la noche.
Delicada música oscila.
El hombre mítico sopla en tu oído,
un aire cadencioso de flauta dorada;
de cálido escozor,
de irrigante armonía.
Un bajorrelieve de alcores
mueven su ímpetu de crisálidas
acariciadas por las tibias
aguas del suave mar.
Una garza azucena
Temblorosa en las móviles olas,
una garza como una azucena
de blanca aurora,
hunde sus espigas refractadas
en las verdes y blancas aguas.
Repecha las suaves ondas,
tirando el bastón de su cuello,
buscando un pez de plata
para su temprana mesa.
Ven sus ojos, alcores de aguas,
que viajan volcando
en las frágiles cumbres,
las blancas rosas rumorosas.
despega en vuelo,
cegada por esplendor
de destellos,
azotada de ráfagas oceánicas,
elevada hasta los cristales
de cielos y mares.
una garza como una azucena
de blanca aurora,
hunde sus espigas refractadas
en las verdes y blancas aguas.
Repecha las suaves ondas,
tirando el bastón de su cuello,
buscando un pez de plata
para su temprana mesa.
Ven sus ojos, alcores de aguas,
que viajan volcando
en las frágiles cumbres,
las blancas rosas rumorosas.
despega en vuelo,
cegada por esplendor
de destellos,
azotada de ráfagas oceánicas,
elevada hasta los cristales
de cielos y mares.
viernes, 9 de marzo de 2012
Au revoir mer
" Heme aquí frente a ti, mar, todavía..." (Vicente Aleixandre, Antología total, Mar del Paraíso ).
Aquí concluye mi poemario
sobre El mar.
Decimos adiós a sus dársenas
y piélagos, a su estrella del norte,
a la rosa de los vientos;
a las barcarolas
y los algres bañistas.
Guardaremos en nuestros sueños,
el escozor de sus arenas.
En los ojos el mar nos acompañará.
Buscaremos otros temas
para nuestros besos
y las noches de silencio :
Chao !
Aquí concluye mi poemario
sobre El mar.
Decimos adiós a sus dársenas
y piélagos, a su estrella del norte,
a la rosa de los vientos;
a las barcarolas
y los algres bañistas.
Guardaremos en nuestros sueños,
el escozor de sus arenas.
En los ojos el mar nos acompañará.
Buscaremos otros temas
para nuestros besos
y las noches de silencio :
Chao !
Vientos
"Sin memoria, inmortal, el aire esplende.
El aire ignora qué habitó en tu pecho." (Vicente Aleixandre, El aire ).
En el nido de los vientos
cuyos lienzos son de aguas,
unos ímpetus o energías
los lanza a la búsqueda
sonora de los árboles.
Se encuentran contra
torreones y faros
de lumbres amarillas
y nerviosas.
Cambia de vozarrón :
hondo, ronco y batiente,
al arribar de los mares
y se anuda a las copas
y ramas. Sacude los follajes
con estrépitos de estornudos
y, asombros de fantasmas.
Se va por los ríos
cantando su saloma.
Llega a los estuarios
para perderse en los océanos.
El aire ignora qué habitó en tu pecho." (Vicente Aleixandre, El aire ).
En el nido de los vientos
cuyos lienzos son de aguas,
unos ímpetus o energías
los lanza a la búsqueda
sonora de los árboles.
Se encuentran contra
torreones y faros
de lumbres amarillas
y nerviosas.
Cambia de vozarrón :
hondo, ronco y batiente,
al arribar de los mares
y se anuda a las copas
y ramas. Sacude los follajes
con estrépitos de estornudos
y, asombros de fantasmas.
Se va por los ríos
cantando su saloma.
Llega a los estuarios
para perderse en los océanos.
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