viernes, 9 de marzo de 2012

Au revoir mer

" Heme aquí frente a ti, mar, todavía..."  (Vicente Aleixandre, Antología total, Mar del Paraíso ).

Aquí concluye mi poemario
sobre El mar.
Decimos adiós a sus dársenas
y piélagos, a su estrella del norte,
a la rosa de los vientos;
a las barcarolas
y los algres bañistas.

Guardaremos en nuestros sueños,
el escozor de sus arenas.
En los ojos el mar nos acompañará.
Buscaremos otros temas
para nuestros besos
y las noches de silencio :
Chao !

Vientos

"Sin memoria, inmortal, el aire esplende.
El aire ignora qué habitó en tu pecho."  (Vicente Aleixandre, El aire ).


En el nido de los vientos
cuyos lienzos son de aguas,
unos ímpetus o energías
los lanza a la búsqueda
sonora de los árboles.
Se encuentran contra
torreones y faros
de lumbres amarillas
y nerviosas.
Cambia de vozarrón :
hondo, ronco y batiente,
al arribar de los mares
y se anuda a las copas
y ramas. Sacude los follajes
con estrépitos de estornudos
y, asombros de fantasmas.
Se va por los ríos
cantando su saloma.
Llega a los estuarios
para perderse en los océanos.

jueves, 8 de marzo de 2012

" Felicidad mayor "

La noche acaba de irse.
Han lanzado el periódico.
Hace un momento
los astros y la luna menguante
ardían en llama azul
y alheña amarilla.
El silencio de la tenue oscuridad,
junto al frío arborescente,
creaban-- lo que llama Ana L. Vega--
"Tregua de calma ".
Al asomo de la luz del cielo
escaparon las estrellas,
despertaron las aves.
La luna quedó quebrada
como se parten las piedras.
Y se ahogará en el mar.

Costa de Vieques

Sobre la flor del mar
no se descubre el abyecto
secreto.
Ni en los olores marinos
se volatilizan rastros
que expliquen el horror.
El ambiente huele a puertorriqueñidad.
El gran silencio de la arena dorada,
extiende los brazos
para la pugna de aguas,
pero en el abismo
la espoleta duerme.

Al vaivén del del amor

El agua del mar
daba cerca de los hombros.
meciendo los cuerpos
vanos y sin firmeza.
Mientras abrazados,
la mirada bailaba
sobre los ágiles colores
del mundo.

El baño de la luna

La luna dorada y plena
ha caído en el mar de lontananza.
Enjuaga su torso en la ilusión
de las aguas salinas y abismales.

Dos momentos

Un rumor en el espacio
violeta como la orquídea :
aparece el avión
a repechar el atlántico.
Su fuselaje queda encendido
por las lumbres del sol.
Apariencia de viaje a Europa.
Gira luego, a posarse
en su pista.

El día sí ha viajado.
Otros rumores en la noche,
invaden.
Son los blancos fantasmas
que llegan agitados
desde la profunda oscuridad,
a las tibias arenas
de las playas.