En las noches del Condado :
el mar, bajo las ráfagas
de lluvias oblicuas,
las olas marinas
emprenden el juego
de las correrías.
Convertidas en blancos fantasmas,
corren sobre la dársena
asustando a los románticos,
con el embate
sobre las negras rocas.
jueves, 8 de marzo de 2012
Somnolencia marina
Volaba con gracia la gaviota.
El cielo y el sol.
en ella reflejados.
Una niñita y un niño
con sus manitas sobre la frente,
bloqueaban el deslumbre
de la resolana.
En la sima del promontorio,
el ala del mar
echaba al aire,
sus blancas plumas.
El movimiento de olas
y ondas
sosegaban el tedio
de la tarde.
Mirando a los niños
añoramos, con ojos húmedos
el pasado.
El cielo y el sol.
en ella reflejados.
Una niñita y un niño
con sus manitas sobre la frente,
bloqueaban el deslumbre
de la resolana.
En la sima del promontorio,
el ala del mar
echaba al aire,
sus blancas plumas.
El movimiento de olas
y ondas
sosegaban el tedio
de la tarde.
Mirando a los niños
añoramos, con ojos húmedos
el pasado.
Mar vetusto
Alguien casi desnudo
del color de las hojas
secas. Con una oscura
noche en el cabello,
sopla, desde el fondo
de la historia,
un nacarado caracol
y caen las estrellas.
Tienta tu inmensidad,Mar.
Pensamos en pretéritas épocas.
Aquellos ingenuos temores,
donde los antiguos marineros
presentían monstruos
en el abismo del horizonte.
La vetustez mar, de tus olores,
el matiz del espíritu
de las Antillas,
las enérgicas espumas
reflejan el afán
de las manos generacionales.
del color de las hojas
secas. Con una oscura
noche en el cabello,
sopla, desde el fondo
de la historia,
un nacarado caracol
y caen las estrellas.
Tienta tu inmensidad,Mar.
Pensamos en pretéritas épocas.
Aquellos ingenuos temores,
donde los antiguos marineros
presentían monstruos
en el abismo del horizonte.
La vetustez mar, de tus olores,
el matiz del espíritu
de las Antillas,
las enérgicas espumas
reflejan el afán
de las manos generacionales.
Sonido del espíritu
Espíritu de resonancia
cerca del mar
entre la arena y la multitud,
expulsión de súbita
sacudida de emoción.
Dentro de una actividad
en cancha de tenis.
Grito que rompe
las entrañas
en extrañas notas
de musicalidad.
cerca del mar
entre la arena y la multitud,
expulsión de súbita
sacudida de emoción.
Dentro de una actividad
en cancha de tenis.
Grito que rompe
las entrañas
en extrañas notas
de musicalidad.
miércoles, 7 de marzo de 2012
Descarga de intelección
¿ Por qué eres salado,
mar potásico ?
Estás de espaldas
al espacio :
tu panza enfría
el globo enorme.
¿Por qué tu vientre
es hervidero de parásitos ?
¿Cómo fabricas las arenas
que amortiguan
tu periferia ?
Este enigma de tu color,
verde o azul.
Año tras año,
por esta zona antillana
desatas el caos,
las furias en las olas.
¿qué razón asiste
a esta violenta efervescencia ?
mar potásico ?
Estás de espaldas
al espacio :
tu panza enfría
el globo enorme.
¿Por qué tu vientre
es hervidero de parásitos ?
¿Cómo fabricas las arenas
que amortiguan
tu periferia ?
Este enigma de tu color,
verde o azul.
Año tras año,
por esta zona antillana
desatas el caos,
las furias en las olas.
¿qué razón asiste
a esta violenta efervescencia ?
Beber mar
Cómo me bebiera el mar
y, en los sorbos aletearan peces.
Las piedras de la profundidad,
como metálicas monedas
borboritaran su estruendo
mineral, al paso por mi garganta.
Sería túnel marino.
Por mi interior viajaran las olas
y las marejadas veloces,
limpiaran mis paredes.
Las voces de los marinos
serían mi vozarrón.
Las lumbres de los faros neblinosos
se asomarían por mis ojos.
y, en los sorbos aletearan peces.
Las piedras de la profundidad,
como metálicas monedas
borboritaran su estruendo
mineral, al paso por mi garganta.
Sería túnel marino.
Por mi interior viajaran las olas
y las marejadas veloces,
limpiaran mis paredes.
Las voces de los marinos
serían mi vozarrón.
Las lumbres de los faros neblinosos
se asomarían por mis ojos.
Sentimiento de la noche
La noche
recorre su ronda.
Las sombras adormecen estrellas.
El viento mueve
los aires del silencio.
Un gallo estalla
un bendito de cántico triste.
Lo oscuro de la tela celeste,
sobre las frondas negras
del contorno,
púan con lumbres lejanas
de verdes espadas
a la durmiente naturaleza.
Desde aquí se escuchan
los ímpetus del oleaje
y los chasquidos
de las aguas
con los rumores de su viaje.
La noche del mar,
la noche de los montes,
ambas ondean
las imágenes de mis sueños.
recorre su ronda.
Las sombras adormecen estrellas.
El viento mueve
los aires del silencio.
Un gallo estalla
un bendito de cántico triste.
Lo oscuro de la tela celeste,
sobre las frondas negras
del contorno,
púan con lumbres lejanas
de verdes espadas
a la durmiente naturaleza.
Desde aquí se escuchan
los ímpetus del oleaje
y los chasquidos
de las aguas
con los rumores de su viaje.
La noche del mar,
la noche de los montes,
ambas ondean
las imágenes de mis sueños.
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