jueves, 1 de junio de 2017

YA NO ASUSTAN LOS APARECIDOS

Me dijeron unas señoras antiguas, que las santas y los aparecidos están angustiados por las muchas luces del pueblo.
Algunas noches húmedas y nubladas se ve en la cúspide del cerro de Cuba, una trémula luz verdosa.
Dicen las ancianas, que son las ánimas en retirada , tímidas y temerosas alejadas de la urbanidad, contemplando las luces de urbanizaciones y el paso abundante de los numerosos autos.
Dicen, que están tristes porque ya no pueden asustar.