lunes, 8 de diciembre de 2014

El Estado Islámico

La raíz o núcleo de las actitudes del pretendido Estado Islámico, y su proceder táctico, se asienta sobre una estrategia terrorista, porque ellos persiguen un fundamentalismo, que se sostenga sobre la intolerancia, la incomprensión de creencias plurales. Le estimulan la reacción del estado de Israel contra los palestinos. Ven en el catolicismo un brazo ramificado del gobierno de los Estados Unidos, que lo utiliza hipócritamente y su cara más expuesta es el racismo nacional en E. U. y en Sur África. Ven también, el protestantismo como otro brazo ramificado del estado germánico que se cierne sobre multitudes donde los organizadores desarrollan centros de proliferar fortuna, mientras los feligreses duermen y no sienten ni ven cómo el mundo opera. ( recientemente en España, se ha investigado un sujeto, que fundó la iglesia El Cuerpo de Dios, y tiene a los feligreses recolectando muebles usados, por todas las ciudades y pueblos, mobiliarios que le llegan como regalos y ha puesto tiendas y sucursales por todo el país. Ha comprado grandes fincas, mansiones, caros automóviles a su nombre. Sus ventas de muebles de segunda le resulta en ganancias de sumas altamente millonarias ). Recordemos aquella frase, " La religión, el opio de los pueblos ".

En realidad, ellos, el Estado Islámico, se mueve concretando y forjando un pueblo obediente al sistema de liderato, que sean organizados y respondan al aparato gubernamental.
El fundamentalismo para ellos es un enchape, un instrumento de cohesión, una etapa. Pero de inmediato aparentan buscar una trascendencia ética; en verdad buscan frenar la influencia occidental, que penetra y amenaza sus tradiciones y su propia estirpe, produciendo en su formación en vez de orgullo, estigma.

Los medios informativos colaboran con las estrategias de los gobiernos, destacando el aspecto de la malignidad de sus acciones, como si el mundo antes del Estado Islámico, hubiese sido santo o pulcro.

Napoleón Bonaparte, al tomar prisionero 3 mil soldados turcos : " Con la ocasión de la caída de Jafa, se le rinden 3.000 turcos. ¿ Qué hacer con ellos ? ¿ Guardarlos ? Sus propios soldados no tienen qué comer. ¿ Enviarlos a Francia ? No tien ya barcos. ¿ Dejarlos en libertad ? Irían a aumentar la fuerza de San juan de Acre. ¿ qué hacer ?
Bonaparte reúne el consejo. Todos opinan por la matanza de los prisioneros. El orto día, sin ir más lejos, decapitaron los enemigos. Los prisioneros son conducidos al mar y pasados a cuchillo ". ( Biografías, Napoleón, Emil Ludwig, pág. 125 ).

En agosto 6 y 9 de 1945 Estados Unidos por mandato del presidente Truman, envió dos aviones a lanzar sobre Hiroshima y Nagasaki dos objetos altamente peligrosos : dos bombas atómicas. En espacio de segundos, la primera mató 140.000 civiles. La segunda bomba mató 80 mil ciudadanos. Luego el cáncer y otras calamidades causadas por la radiación produjeron 242.437 muertos. El saldo del gran total alcanzó 462.437 muertos. Casi medio millón de seres humanos.

Alarma y espanta ver cómo caían las bombas lanzadas por Israel sobre las edificaciones habitadas por niños madres hombres y abuelos. En vez de donar cuadernos a las escuelas, estallaban las espoletas y reducían a escombros los centros de enseñanzas y en piedras y polvo los hospitales. Asesinaron más de 2mil personas entre niños y adultos. Los heridos siempre son más que los muertos.

Ese genocidio ha sido llamado la fiesta necrológica de Israel. Parece que la prensa de occidente no se inmutó, con excepciones.
 En la primera guerra mundial perecieron decenas de millones de seres humanos. Pero no vamos a hacer el escrutinio de las barbaridades de la humanidad. No somos partidario, que el hombre, por las razones que sean, cometa asesinatos.

El Dr. Ibrahim - Abu Bakr al Baghdadi, ajustará luego su verdadera naturaleza de futuro, pero por el momento recordemos que las épocas más normales en la civilización han sido  los tiempos de guerra.