lunes, 20 de junio de 2016

Café negro humeante

                                        Del poemario : Esencias de los hogares

Décima octosílaba combinada


Puedes estar en vaivén
hundido en la hamaca blonda.
En la mano tú sostienes,
la taza de café prieto.

Te meces en el sillón.
Vas ensoñando añoranzas,
humeante café puyón,
las esperanzas alcanzas.

Vienes de pescar en río.
Aquellas aguas templadas.
Todavía tienes frío.
El café es la mágica hada

De aroma confortadora,
su calor, sabor, dan vida
y matices en la finca.
Abalorio vegetal

Despertar con el aroma
del tostadito café.
El humo que ya asoma
en la casa de don José.

Puedes escuchar un seis
chorreado con cuatro y trova,
oir el balido del buey,
que en el mangó ya se soba.

Mariana y caficultura,
hermanan así la historia,
de lareña agricultura,
de pasiones y victoria.

Esencias del buen Tosquro,
y donde Lares da fe
para el amado orbe entero
del excepcional café.

Distinguidos restaurantes,
también en las oficinas.
En salones elegantes
se le ve o bien lo adivinas.

Sn profanar, en la cruz,
oyó el soldado romano,
pedir el café a Jesús
y, negárselo su mano.