domingo, 1 de enero de 2017

UNA PLAñIDERA EN LA ALCOBA

Lloraba mientras trozaba cebollas.
Picaba también cilantrillo verde.
Ojos en lágrimas por claraboya,
donde su verde mirada se pierde.,

Su nave en mar, cerca de Santa Cruz.
Confeccionaba la cena al vaivén
de olas suaves y cegadora luz.
Angustia, lloro y sollozo también .

Tarde, después de solitaria cena.
En camarote añora las caricias.
En ella pasión prende por sus venas.

La danza de olas, el llanto le asfixia.
Entre tumbos, sollozos, reprimida.
Sobreviene el dulce placer : la anida.