lunes, 7 de mayo de 2012

Estudio de diez epigramas de Ernesto Cardenal

El poeta y sacerdote, Ernesto Cardenal, nicaraguese, ha sido galardonado con el premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Le acompaña un obsequio de 55 mil euros. En hora buena.

He aquí, un estudio mío sobre un aspecto de su poesía.

Nota biográfica :
Ernesto Cardenal, nació en Granada, Nicaragua, en 1925. Estudió literatura en México y en la Universidad de Columbia en Nueva York. En 1957 ingresó a un monasterio trapense en Kentucky, E. U., donde estuvo hasta 1959. Estudió el sacerdocio en Colombia. Fue ordenado en 1965. Fundó una pequeña comunidad en el archipiélago de Solentiname. Se integró al Frente Sandinista y al triunfo de la revolución fue nombrado Ministro de Cultura. Entre sus libros se encuentran : Epigramas, Salmos, El evangelio en Solentiname, Canto Nacional, Oráculo sobre Nicaragua, Cantico Cosmico, Nueva Antología Poética de Ernesto Cardenal, Flor y Canto Antología de Poesía Nicaraguense.

Nivel semántico o de la significación.

Los epigramas encierran una crítica y una sátira, son de un pensamiento breve y agudo. Pueden llegar a la mordacidad. Así son muchos epigramas de Marco Valerio Marcial ( 40---104 D. C. ) y con menos mordacidad los de Cayo Valerio Cátulo, (87--54,A.C. ), dedicados a su amada Lesbia, que Cardenal dice se llamó Clodia.

Estos diez epigramas de Ernesto Cardenal, dejan apagado lo mordaz, en cambio, exhiben una delicadeza sustentada en la sencillez con una magistral utilización de la prosa intra--versos. Lo versal lleva la característica de ser rítmico con acentos melódicos de intermitencias. Se nos figura a las baldosas de las viejas callejuelas de Toledo o de San Juan. Pero la prosa es suelta en su circulación linguística, como las avenidas de asfalto.
Sabemos que es una tendencia caracterizante en los poetas que vinieron después de Darío, en su Nicaragua natal. Rubén fue tan musical, que introducía el verso en su prosa cuentística : ... " mil átomos de sol abejean en los jardines "... ( El palacio del sol, Azul, R. Darío, 1890 ). Éste es un verso alejadrino de ritmo armónico dentro de una elegante prosa. Sin embargo, la tendencia de los poetas que escribieron después de Darío, era prosaísta. Ernesto Cardenal, en la mayor parte de su expresión formal versística es prosaizante. Podríamos decir señalando un sentido esotérico, que E. Cardenal, hace poesía con palos de escobas y no sé como lucen tan magníficas y deslumbrantes. Será que tienen unción de Dios.

"Me contaron esto hace tiempo, me lo contó uno al que se lo contó otro al que se lo contó otro que fue testigo". ( Rigoberto López Pérez mató a Somoza, E. Cardenal, Vida Perdida, Pág. 106 ).
Esta estrofa es mala poesía. No alcanza a ser poética. Es verso prosístico, pero logra su efecto poético, incluso hermosísimo, con la integridad de todo el poema. ( algún día escribiré cien páginas analizando este poema de catorce versos).

En el epigrama núm. 1:

Te doy, Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña.
Los he escrito sencillos para que tú los entiendas.
Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan,
un día se divulgarán tal vez por toda Hispanoamérica...
Y si al amor que los dictó tú también lo desprecias,
otras soñarán con este amor que no fue para ellas.
Y tal vez verás, Claudia, que estos poemas
( escritos para conquistarte a ti ) despiertan
en otras parejas enamoradas que los lean
los besos que en ti no despertó el poeta.

Ernesto Cardenal, no se conforma con estar en el conocimiento de Claudia.
" Amar algo no es simplemente < estar >, sino actuar hacia lo amado".
( Ortega y Gasset, Estudio sobre el amor ). Que ella posea los poemas y reflexione sobre ellos. Que busque entender su pasión descubriendo apoyos sentimentales. No es suficiente para el poeta que Claudia, reaccione intelectualmente sobre estos trabajos poéticos,aún cuando él se esfuerce en lograr una técnica accesible, llana y clara :
" Los he escrito sencillos para que tú los entiendas ". No busca el poeta que ella estime y conserve estas creaciones, al encontrarle méritos literarios o que enorgullezca al tener conciencia de que sus virtudes y belleza se parangonan a beldades míticas :
" Su perfil era igual al de la virgen de Fra Filippo Lippi del museo de los Uffizi de Florencia ". ( Vidas Perdida, E. Cardenal, Pág. 56 ). Esta aprensión de Cardenal hacia las actitudes de Claudia, lo lleva a expresar una exigencia mayor : quiere que sus poemas echen a caminar en el corazón de Claudia un interés amoroso hacia él, que cristalice a través de caricias y besos, en una pasión amorosa que la inquiete y lo acepte como su elegido.
Puede que ella no reaccione de este modo. Pero entonces, sus poemas alcanzarán proyecciones continentales porque fueron para despertar el amor y hasta el paroxismo.
" Un día se divulgarán tal vez por toda hispanoamérica".

En este epigrama no se contempla caridad de parte del poeta. Hay un acto dativo, pero entraña una condición impuesta : " Te doy, Claudia, estos versos porque tú eres su
dueña". " ... pero si a ti no te interesan, un día se divulgarán..." " Y si el amor que los dictó tú también lo desprecias, otras soñarán con este amor que no fue para ellas ".
Es decir, yo puedo realizar filantropía con tu ser, pero a condición de que seas recíproca en las cosas del amor.
E. Cardenal, desea depositar en la intimidad, unos bienes poéticos, que sean privativos de un alma única -- " Son para ti solamente " --, pero los escolla amenazando con llevarlos al plano público : ..." otras parejas enamoradas que los lean ".

Ernesto Cardenal está afianzado en su amor por Claudia, la ama pero presiente un desamor de ella hacia él por eso la advierte en el epigrama núm. 2.
" cuídate,Claudia, cuando estés conmigo " " y este baile de Claudia se recuerde por siglos". Baile, como decir, para aquí y para allá, digamos indecisión.

Epigrama núm. 2 :

Cuídate, Claudia, cuando estés conmigo,
porque el gesto más leve, cualquier palabra, un suspiro
de Claudia, el menor descuido,
tal vez un día lo examinen eruditos,
y este baile de Claudia se recuerde por siglos.
Claudia ya te lo aviso.

Ella se muestra dubitativa, un tanto lejana. Cardenal busca recursos para impresionarla :
"Porque el gesto más leve,"... Ernesto le lanza las banderillas para uncir su voluntad de amor hacia él. Quiere asegurarse que de alguna forma ella empiece a pensar en él.

En el epigrama núm. 3 :

De estos cines, Claudia, de estas fiestas,
de estas carreras de caballos,
no quedará nada para la posteridad
sino los versos de Ernesto Cardenal para Claudia
(si acaso )
y el nombre de Claudia que yo puse en esos versos
y los de mis rivales, si es que yo decido rescatarlos
del olvido, y los incluyo también en mis versos
para ridiculizarlos.

El poeta plantea el tema de aquello que puede salvarse, lo que puede permanecer para la posteridad. Le parecen elementos baladíes, las estadas en los cines, las fiestas, las carreras de caballos. En cambio, los pensamientos imprimidos en sus versos alcanzan vida posterior. Es como si afirmara que aunque no fuera correspondido amorosamente, tomará la alta responsabilidad de establecer su compromiso de amor, fuera de toda duda, rubricando como en documento jurídico su voluntad empeñada en ideas y pensamientos que abordan la franqueza de un amor apasionado. Siente celo en la búsqueda de la correspondencia amorosa. Por eso va contra sus rivales y repecha contra ellos para herirlos con el escarnio y se atreve a ridiculizarlos.

En el epigrama núm. 4 :.

Otros podrán ganar mucho dinero
pero yo he sacrificado ese dinero
por escribirte estos cantos a ti
o a otras que cantaré en vez de ti
o a nadie.

Enfrenta dos condiciones : la opulencia o la pobreza. Está consciente que la carrera humanística acarrea necesidades pecuniarias.
Sin embargo, no vacila en continuar su vida de poeta y crear tiernas páginas para comunicar su amor. " Otros podrán ganar mucho dinero "...

En el epigrama núm. 5 :

Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido :
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo :
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo.

que es uno de los más populares, es la confesión de lo que se ha disuelto, evanescido y concluido para siempre. este epigrama revela el lenguaje de los determinantes
( pronombres ) ( perder -- te, yo, ti, tú, yo, yo, otras, te, ti, ti, te, te, yo ).
Nueve veces se nombra él en los pronombres, pero la nombra a ella trece veces y una a ninguno de los dos --otras. El trece es número sospechoso. El nueve es el final de una etapa. De modo que este epigrama relata la desaparición de una voluntad amorosa que procuró por todos los métodos del amor, el cultivo de un romance en el cual se había puesto la esperanza de lograr un matrimonio.

Se trata del caso típico que plantea Ortega y Gasset en su Estudio sobre el amor:

" ... el deseo muere automáticamente cuando se logra; fenece al satisfacerse. El amor en cambio, es un eterno insatisfecho. El deseo tiene un carácter pasivo y en rigor lo que deseo al desear es que el objeto venga a mí. Soy centro de gravitación, donde espero que las cosas vengan a caer. Viceversa: En el amor todo es actividad. En lugar de consistir en que el objeto venga a mí, soy yo quien va al objeto y estoy en él. En el acto amoroso, la persona sale fuera de sí : es tal vez el máximo ensayo que la naturaleza hace para que cada cual salga de sí mismo hacia otra cosa. No ella hacia mí, sino yo gravito hacia ella".

A lo largo de los epigramas y, a través de sus memorias--Vida Perdida-- Ernesto Cardenal se mueve hacia Claudia. Ella permanece en su hogar, está pasiva, puede que sienta el prurito del deseo, pero esto no es amor. En cambio, E. Cardenal, no pierde momentos para demostrarle amor. Siempre está desplazándose hacia ella. " Yo no podía pasar sin verla por lo menos una vez en el día". ( Dice en sus memorias ).
Ernesto Cardenal se valía de cualquier artimaña para moverse hacia Claudia.
Cierto día organizó una fiesta y, después de incurrir en todos los gastos, Claudia no se apareció. ( Vida Perdida, Pág. 32 ). Si Claudia lo hubiese amado también se movería hasta él. Ernesto Cardenal amó a Claudia intensamente : " Pero a ti no te amarán como te amaba yo."

Aún después de resignarse a perderla, rememora su imagen e intenta justificar su fallida conducta : " Muchachas que algún día leáis emocionadas estos versos y soñéis con un poeta : sabed que yo los hice para una como vosotras y que fue en vano ".

Epigrama núm. 7.

En este epigrama habla Cardenal, de venganza. El poeta exhala cierto dolor como asiento de una  experiencia que dejó angustias en su espíritu. Da sin embargo, al concepto venganza, una modalidad culta, un efecto civilizado, cuya realización o consecuencia actuará a través de la razón. Desea producir un libro poético para que aquellos ojos lo vean y, que su mente piense sobre el contenido y se inquiete su alma con los estímulos emotivos y no pueda caer en cuenta que fueron creados para ella.

Epigrama núm. 8.

Me contaron que estabas enamorada de otro
y entonces me fui a mi cuarto
y escribí ese artículo contra el Gobierno
por el que estoy preso.



El mismo Ernesto Cardenal nos refiere que cuando lee este epigrama la gente suele
reírse : ( Vida Perdida, E. C., Ed., Seix barral, Los Tres Mundos, 1era. edición, 1999, págs. 30--31 ).
El epigrama relata que cierto día Cardenal, toma conocimiento de un alegado enamoramiento que padece Claudia. Entonces escribe un artículo contra el Gobierno por el que va preso. El efecto del humorismo encerrado en el epigrama cae sobre algunos puntos : el celo y el coraje que provoca esta noticia en su ánimo, no producen un poema contra Claudia--¿ traicionera ?-- sino que explotan en su corazón un furioso artículo contra Somoza. Él se imagina que caerá preso, pero no fue así. ( Para mayor información nos referimos a la ficha anterior ).
Ese ataque, no contra el objetivo que hiere su dignidad, sino que revierte su furia contra un objetivo que está lejos y opuesto del ámbito amoroso, resulta un signo de hilaridad.
Se dice la reacción con una naturalidad y un sentido de ingenuidad, que su ataque resulta un tiro de agua y, esto provoca risas. ( Esa conducta desempeñada de tal naturaleza, fue estudiada por el filósofo francés E. Bergson en su libro, La risa ).

Epigrama núm. 9.

Yo sólo canto la conquista de una muchacha.
Sino solamente con mis poemas la conquisté.
y ella me prefiere aunque soy pobre, a todos los millones de Somoza.

La constante insistencia y dolorosa pasión por querer conquistar el amor de Claudia, para luego resignarse a un rotundo fracaso, produjeron estos versos citados.
Cardenal supo que Claudia se enamoró de un millonario de Miami que venía a verla en su propio avión desde el puerto de Corinto en Nicaragua. Entonces rememora como si ella lo hubiese preferido a él, es la verdad detrás del epigrama.

Epigrama núm. 10.

Yo he repartido papeletas clandestinas,
gritando : Viva la libertad! en plena calle
desafiando a los guardias armados.
Yo participé en la rebelión de abril :
pero palidezco cuando paso por tu casa
y tu sola mirada me hace temblar.

En este epigrama Ernesto Cardenal demuestra la hondura que alcanzó el amor por Claudia. El poeta enfrentó con tesón los peligros de cierta naturaleza política, sin embargo, ante la presencia de Claudia toda aquella firmeza y arrojo, se debilitan porque aquella mujer tiene una influencia en la psique del poeta capaz de hacerlo palidecer y de trastocar su animosidad. Ernesto Cardenal gritaba," Viva la libertad! " frente a un mundo de injusticia y opresión. Pero perdía la libertad de su espíritu ante la presencia de Claudia. Esta joven sentía admiración por sus propios encantos, pero no sentía orgullo por los méritos del escritor.
Los poemas que Cardenal le escribe y en acto de munificencia se los entrega, le sirven a ella para destacar que sus virtudes de beldad nicaraguense pueden rendir espíritus.

Epílogo :

Tú que estás orgullosa de mis versos,
pero no porque yo los escribí
sino porque los inspirastes tú
y a pesar de que fueron contra ti :
      Tú pudiste inspirar mejor poesía.
       Tú pudiste inspirar mejor poesía.

Estos versos de los epigramas para Claudia, son casi siempre alejandrinos, de rima asonantada y a veces, verso libre. de pocas imágenes poéticas, de configuración prosística y en su mayor parte poemas informativos de algún aspecto de sus sentimientos, de actitudes o incidencias sociales. Son de una sencillez pasmosa. Los versos de aliento prosísticos usan un estilo pueblerino, con giros dialectales : " Claudia ya te lo aviso " ( te lo advierto )." Este baile de Claudia ..." (baile = indecisión ).
Emplean el lenguaje oral--escrito : " yo lo hice " ( los creé, los escribí, los concebí, los inspiré, los construí, los imaginé,etc. ). " ... que yo puse en esos versos ". ( puse del verbo poner, considerado por la preceptiva, vicio del lenguaje, aquí usado como característico de la lengua oral para transmitir calor pueblerino y accesibilidad. ( estatuí, imprimí, rubriqué, eternicé, etc. ). " he repartido papeletas clandestinas "        
( octavillas, hojas sueltas, literatura de propaganda, etc. ). De manera que el lenguaje oral le ofrece el umbral para penetrar el campo del espíritu pueblerino, para trascender, a
través del vocablo de la lengua viva, a la significación y entendimiento.