viernes, 18 de octubre de 2013

Caballos que abrieron caminos

Poemas extrapolados de la obra Sonata de Estío de Ramón del Valle-Inclán.
Organizados y compilados por Carlos M. Mercado Galartza.


Un cocodrilo sumido
en éxtasis, entró lentamente
al agua y desapareció.
Halargando el cuello
de mi caballo,
le fui metiendo en la laguna.
Cuando tuvo el agua
a la cincha, comenzó a nadar.

Un copo fantástico
de ojos redondos
aparecían a flor de agua.
El sol me cegaba.
Me daba vértigo
aquel poder de los caimanes.
Hasta que el caballo
volvió a cobrar
tierra bajo el casco.


( pág. 153 ).