domingo, 14 de febrero de 2016

Daniel Santos, entre celdas

                                  ( A cien años de su nacimiento ).


Cuando estuvo en cárceles, Daniel Santos,
no se detenía en horas ni tiempo.
La soledad que angustia, no le tocó.
Las rejas y cerrojos volaban en sombras.
Sus ojos no cataban el encierro,
porque era de hierro su obsesiva voluntad.
De día y de noche silbaba canciones,
que hilaba en su mente la cadenciosa
alma del artista, pensando en calles,
mujeres, amigos, tragos y pueblo.
pensando en dos Pedro y un Rafael.
Espera una mítica carta.
Y en su ilusión brinda y apura,
por una pura y lejana Linda.