martes, 27 de septiembre de 2016

Soneto a las canchas de tenis de San Sebastían

   El paisaje bello es su base y su lecho.
Las canchas de tenis, frescas de rocío.
Aireadas de árboles, flores y helechos.
Circulan los vientos con rumor de río.

   Llegamos mirando paseos y trillos.
Destellos de los pájaros al sol.
Frondas y follaje del bosquecillo.
El campillo prendido en arrebol.

   Ejercitamos en sosiego y paz.
Nuestro amado juego de tenis alza,
la vida sana y de amistad la calza.

   Allí de deportes se forma un haz.
Todos gozan de amor y comprensión.
Niños y adultos, alegría y pasión.